Dormir bien es muy saludable. No obstante tanto pediatras como enfermeras escolares están dando la voz de alarma sobre déficit de sueño en menores y en muchos casos con consentimiento de sus padres.

Déficit de sueño entre menores

Aunque seguro ya habrás oído esto en mucho sitios, no nos cansamos de repetirlo por las muchas consecuencia que tiene y relación con muchísimos problemas de salud física y mental,  hay que dormir, y un menor mucho más.

Son muchos los estudios que demuestran la falta de horas de sueño y su relación con pandemias como la obesidad infantil, pero también están directamente relacionados con rendimiento escolar, desarrollo personal y emocional, trastornos o con algunas adicciones.

Gráfico horas recomendadas para nuestros hijos

Según un estudio realizado a 47 mil niños en Australia, dormir bien es el factor más importante para la felicidad de los niños, por encima de amistades, familia, deportes o música.

Sin duda es fundamental durante la infancia, De ahí la importancia de fomentarlo mediante actividades o talleres de hábitos saludables como lo que imparten las enfermeras escolares en el cole. Su objetivo: que éstos valoren las ventajas para su desarrollo, fortalecimiento, prevención de enfermedades, etc. Pero no sólo algo puntual.

Pero seguro que más de un padre o madre suspirará resignado sólo con pensar en la pelea diaria para meterles en la cama o puede que ya ha tirado la toalla.

¿Cómo se consigue esto?

Básicamente hagamos que sea divertido, juguemos.

Con un plan o taller sobre la Higiene del Sueño durante el curso escolar y que se puede adaptar a distintas edades, lo que busca la enfermera escolar es además de dar a conocer los beneficios científicos o teóricos, es que mediante la propia práctica y el experimento sean los niños los que aprendan autocuidado, interioricen las recomendaciones y se den cuenta ellos mismos de sus efectos y beneficios en su propio caso.

Un recurso habitual es pedir a los alumnos que completen una serie de cuestionarios previos sobre sus hábitos de sueño, se les pide que durante un tiempo ellos mismos realicen un control y registren su evolución: ¿A qué hora me fui a la cama? ¿Cuándo me desperté? ¿Cómo dormí? ¿Cuántas veces me desperté? ¿Cómo me siento apenas despertarme? (y dar una puntuación)

Los niños deben marcarse su propio objetivo de mejora, no es una obligación.

Durante el taller se les da las “pistas” o recomendaciones que deben seguir, y que sirven para cualquier edad para mejorar su calidad de descanso.

Deben ellos mismos llevar su control, se les da unas plantillas para que puedan registrar o pintar sus avances, se hacen seguimientos a lo largo del curso y se pone en común las experiencias. De esta forma no sólo aprenden desde las edades más tempranas que irse a la cama no es algo que hay que hacer por que lo diga papá o mamá, si no que se dan cuenta de que ellos mismos son la parte más importante para el cuidado de su salud.

Y aún hay más ventajas:

Serán ellos los que quieran irse pronto a dormir, reduciremos las peleas de cada noche, lo que también nos ayudará a los padres a descansar más y mejor.

Yoga de niños para dormir

Algunos trucos:

Intentar mantener un horario fijo para acostarse y levantarse. No hacer actividades en la cama como ver la televisión, comer, hablar por teléfono. Realizar ejercicio suave como pasear 30 minutos al día y mejor por la tarde. Repetir cada noche una rutina de acciones, por ejemplo primera lavarse los dientes, después ponerse el pijama, o practicar ejercicios de relajación antes de acostarse, leer antes de dormir o beber leche caliente fomentan y ayudan a conciliar el sueño. Apuntar el mejor momento del día, no estar ni demasiado abrigados ni tener frío o no acostarse hasta que hayan pasado dos horas desde la cena, son sólo algunos ejemplos, pero se sorprenderán de los trucos que los niños sumarán a estas recomendaciones.

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